martes, 28 de agosto de 2012

La Crisis ... de Vuelta de Vacaciones ...

No podía ser de otra forma, y mi primer post después de vacaciones hará referencia a la crisis, pero no a la crisis financiera y económica que nuestro país sufre, sino a la crisis de profesionales y de empeño y ganas de trabajar que existe en España.
 
Cuando uno trabaja a disgusto, cuando uno simplemente trabaja esperando que se haga su hora de salir, o de cerrar su local, es muy difícil obtener resultados, tanto en lo económico como en lo personal. Esta conclusión, la he obtenido después de visitar algún establecimiento que otro de restauración en Gandía, lugar de mis vacaciones playeras en este 2012.
 
Podría poner varios nombres, pero voy a poner solo uno, para destacar la falta de profesionalidad, de ética, vamos, el claro ejemplo donde la palabra "Crisis" se la buscan únicamente ellos ante su afán recaudatorio, sin parar a pensar en el servicio o calidad que dan. "Il Gilardino di Amanzio" es un restaurante de cocina italiana, según dicen, que gasta un buen dinero en publicidad, vistos los carteles y anuncios que tienen a pie de playa. Sin embargo, una vez dentro del local, ya podemos ver que a pesar de haber diverso personal, ninguno es profesional. Bebida de supermercado (en latas incluso la cerveza y con agua de la marca de una conocida cadena de alimentación), productos no frescos, carta descuidada, desconocimiento del personal en general de los productos de la carta ...
 
No quiero entrar más en el lado "hostelero" a pesar de que considero que tengo mis conocimientos y podría opinar. Me quiero centrar en la palabra "crisis". ¿Donde está la crisis de ese local? ¿En la falta de movimiento de dinero existente en España? ¿O en las pocas ganas de trabajar, la falta de ilusión y profesionalidad de sus gerentes? Seguro que este Restaurante en cualquier ciudad de España, tendría sus horas contadas pero ... en la Playa, donde muchos hosteleros siguen jugando al "Todo Vale", posiblemente podrá sobrevivir a base de ir dando servicio a personas que posiblemente nunca repitan ...
 
En el otro lado de la crisis, he de mencionar a Voramar, y su personal. Una inmobiliaria que nos alquiló un apartamento y que estuvo atento al 100%, incluso con sms al móvil de toda nuestra estancia en el mismo. Una sola llamada para advertir del mal funcionamiento de un microondas, sirvió para tener uno totalmente nuevo, embalado, prácticamente en horas.
 
¿Observáis la diferencia? ¿Quien puede realmente quejarse de la crisis, y quien, o bien se aprovecha de ella, o bien no hace nada por combatirla?
 
Estamos a tiempo, luchemos y crezcamos lo que podamos. Hemos de conseguirlo.

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