miércoles, 10 de diciembre de 2014

El caprichoso % de IRPF en Diciembre

Y, así, sin darnos cuenta ya nos hemos comido otro año natural. Este 2014 está dando sus últimos coletazos, no sin dejarnos novedades legislativas como viene siendo habitual en años anteriores. ¿Nos quedará alguna sorpresa más? ¡¡¡Esperemos que no...!!!

No obstante, si de sorpresas hablamos, si que hay alguna y desagradable para un cierto número de trabajadores que está por llegar. El temido (para algunos) susto del IRPF en la nómina de diciembre. Esperemos que no sea tu caso si estás leyendo este post.

Hace muchos años que la AEAT diseñó un "Programa de Ayuda para el Cálculo de las Retenciones" de IRPF de los trabajadores, que sustituía las obsoletas tablas con las cuales se calculaba anteriormente, y que por cierto, todavía están vigentes en algunas Diputaciones Forales con cierta similitud.

Este programa, con diversas adaptaciones a los distintos cambios normativos, sigue manteniendo más o menos la estructura y naturaleza inicial. La premisa de la Agencia Tributaria, era y es, evitar que mediante el porcentaje de retención quedase saldo deudor o acreedor del perceptor con la AEAT. ¿Lo simplificamos? Hacienda quiere, que una vez efectuado el cálculo, que el diferencial entre lo retenido con lo previsto sea "0", es decir, que si posteriormente se hace la declaración de la renta con los datos de la nómina, ni haya que pagar ni haya que devolver. Y os aseguro que lo consigue... a cualquier precio, pero lo consigue...



Vamos al meollo... En determinadas ocasiones nos encontramos los que estudiamos profundamente estos temas de retenciones, que existen casos casi inexplicables en los cuales la retención sufre elevados incrementos prácticamente sin motivo alguno. De hecho, más de una vez ha sido más beneficioso dejar de percibir una cantidad o incluirla en el ejercicio siguiente, que exponerla en la nómina de noviembre o diciembre. Un ejemplo puede ser, que para un trabajador con una nómina fija de 2.000 euros (por ejemplo), puede ser más perjudicial para su neto final el cobrar una ayuda única de 100 euros por Ayuda de Estudios que no cobrarla. Ese importe, le puede repercutir de tal manera en su porcentaje, que terminaría percibiendo menos neto que si no la hubiese obtenido.

Recomiendo siempre realizar al menos 7-8 regularizaciones anuales de IRPF. Incluso, es ideal hacerlo mensual en determinadas empresas con variables. Seguir al pie de la letra la normativa de IRPF, y hacer dichas revisiones trimestralmente, nos puede llevar a sorpresas desagradables. Estaremos cumpliendo la norma, pero nos estaremos poniendo en bandeja quebraderos de cabeza futuros. Todo profesional que se precie, debe tener clarísimas estas premisas.

Mención aparte, los premios, objetivos, comisiones que se cobran a final de año. No tenemos nada que hacer. O se hace una previsión para tener un porcentaje mayor durante el ejercicio, o la sorpresa al cobro de esos importes está asegurada. Pero ahí trabajamos con un dato concreto e único. Una comisión imprevista en diciembre es susto seguro. Vamos... al 100%.

Pero todo esto, lo sabemos todos... ¿y por qué es caprichoso el programa a final de año? La complejidad del sistema, se resume en cantidades. Según mis cálculos vas a obtener un bruto de 23.000 euros anuales, para los que te voy a retener 4.300; como te he retenido 3.500... los 800 de defecto van en la nómina de diciembre. Así de sencillo y así de complicado.

Los profesionales tenemos muchos problemas con esto pese a ser minuciosos y establecer mensualmente los porcentajes. ¿Quién sabe el 1 de enero de 2014 las horas extras que habrá hecho en diciembre? ¿Quién sabe los coches que venderá un comercial? ¿Quién sabe la producción que conseguirá una cadena? ¿Quien sabe los objetivos que establecerá una firma? Siempre "jugamos" con una incógnita que tenemos que despejar lo antes posible para evitar la sorpresa final.

Y a todo esto... vaya responsabilidad recaudadora que nos otorga la AEAT con todo esto ¿verdad? ¿No creéis que se debería ser un poco más justo también con nosotros que somos los que ejecutamos?

¿Hacemos un trato? Nos concienciamos con el impuesto pero el modus operandi debe mejorar, en caso contrario, dentro de tres años podré escribir perfectamente de nuevo este post.

¿Opinamos? ¿Donde pensáis que está el problema?

Y... por cierto, espero que el % de diciembre no sea caprichoso con vosotros....


Alberto Joven

2 comentarios:

  1. Ciertamente, es un quebradero de cabeza, aunque siempre a final de años a los nomineros nos queda la pregunta de ¿cuadramos retenciones con la retención teórica de Hacienda, o asumismos desajustes típicos de infrarretención cuando como p.ej. el tipo de rentención ha quedado topado por subir más la retención que la base y nos peleamos a cara de perro en Inspección?, yo ya hace tiempo que no dejo en mis empresas ninguna puerta abierta a Hacienda, ningún resquicio por donde colarse, y cuadro retenciones al céntimo, caiga quién caiga...

    saludos y felicitaciones por el blog

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    1. Buenos días. Opto por cuadrar la retención al 100% puesto que si posteriormente el trabajador no hace la declaración, nace un Requerimiento que a nadie gusta y a muchos incomoda. El cuarto límite, la casuística donde el incremento de retención no puede ser superior al incremento de salario, es solo teoría, ya que la AEAT cuadra por totales, y ellos no tienen en cuenta a la hora de cuadrar las casuísticas de las regularizaciones.
      Un asunto que tiene mucha miga!!!
      Gracias por leer mi blog

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